El patín carrera, el hóckey masculino o Bardach en la natación son algunas de las disciplinas en las que se había puesto mucha expectativa para conseguir el máximo escalafón en el podio y tuvieron que conformarse con puestos inferiores.
Se pueden citar algunos ejemplos. El caso del equipo dirigido por Sergio Vigil buscaba en el oro el único pasaje para llegar a los Juegos Olímpicos de Beijing pero, a pesar de tener un buen torneo, se toparon en la final con una derrota por penales ante el combinado canadiense.
Georgina Bardach buscó su mejor resultado en Panamericanos en la especialidad que la catapultó al bronce olímpico en Atenas, los 400 metros combinados. El tercer puesto pareció meritorio pero el propio fastidio de la cordobesa indicaba que el resultado estuvo lejos de lo esperado.
Más allá de todos los problemas que sufre el patín como todos los deportes aficionados, se sabe que la Argentina es potencia a nivel panamericano y se esperaba conseguir en esta disciplina por lo menos un oro. Las máximas expectativas estaban puestas en Silvina Posadas que había sido campeona mundial en los 10000 metros el año último. La oriunda de Mar del Plata venia encaminada ya que estaba punteando, hasta la última jornada, en las disciplinas de fondo. Cuando tuvo que disputar la última prueba de 15000 metros, un fallo polémico de jueces provocaron un cambio en el sistema de puntuación que benefició a las sprinters y perjudicó a las especialistas en fondo, como es el caso de Posadas que finalizó tercera.
También podemos tener en cuenta el fútbol que presentó un equipo Sub 17 en una competencia Sub 20 y quedó afuera en la primera ronda, sin poder repetir el título de Santo Domingo 2003. Damián Blaum llegó con el puesto número uno del ránking mundial de Aguas Abiertas y, por llegar cargado de competencia, se tuvo que conformar con el décimo lugar. O, incluso, Javier Julio que en la especialidad de Slalom en Esquí Náutico compitió con verdaderas posibilidades de oro pero una lesión lo limitó en la competencia.
Si todas estas vicisitudes hubieran podido superarse y quizás conseguir algunos oros que no eran tan esperados, la situación en el medallero sería otra. Hoy la Argentina suma 9 medallas doradas y si se hubieran dado estos resultados podríamos estar hablando de 15, que nos catapultarían al quinto lugar del medallero.










Con fútbol y con historia. Con brillantez y sacrificio. Con la magia de un Riquelme que recuperó la alegría por estar en su casa. Con Russo que manejo los hilos de un equipo que acostumbro a su hinchas, a sus rivales y a todo el mundo que el Rey esta de regreso. Otra vez se llevó la Copa Libertadores de América. El Rey sigue siendo Boca. Y la historia, parece continuar…


Por todo lo escrito anteriormente y por lo conseguido en este último tiempo con su equipo y la selección, es considerado un Grande de la Historia. Ese hombre de tez bien blanca y con una sonrisa que compra hasta al peor villano, es, fue y será Historia. Pero de la Grande…
EL EQUIPO - La lista oficial está compuesta por:













Haedo, de 26 años y oriundo de Chascomús, es el ciclista de ruta más importante que tiene la Argentina. A fines de 2006, Haedo se incorporó a su actual equipo, con el que tiene un contrato hasta el epílogo de 2008, y así se convirtió en el primer argentino en participar en el UCI Pro-Tour. Durante la temporada pasada, representando al American Toyota-United, Jota resultó el argentino que más carreras ganó: diez festejos en los Estados Unidos. Con los colores de CSC, debutó en la Vuelta de California, en la cual ganó dos etapas y se quedó con la competencia por puntos; en el circuito UCI Continental también alcanzó una gran actuación en el Tour de Georgia (ganó la 7a y última etapa); y además obtuvo las victorias en la clásica Vuelta de Colonia, Alemania, y en la Colliers Classic, realizada, en la última semana, en la localidad de Aarhus, Dinamarca. 
Nunca había sucedido algo de tal magnitud, tampoco fue tan previsible desde el comienzo. Se sabía que Bolívar había formado un gran plantel lleno de experiencia pero a la vez con jóvenes con ganas de volver a ser los campeones. Al mismo tiempo, otros equipos como Rosario Sonder y Gigantes presentaban un buen futuro.

Luego de la patada que cambió la noche, y porque no la serie, el ánimo del partido fue otro. Vélez pregonaba buscar al juez para que emparejase la diferencia numérica, sin tener en consideración que como jugó, ese no era el problema. El Topo Gigio era la pieza que tenía que desmembrar la defensa impuesta para mantener la diferencia mínima. Y después de tanto buscar, Palermo tuvo su revancha con esos goles que sólo él puede hacer. Y cuando el 2-0 estaba casi sentenciado, otra vez el 10 puso el pase perfecto para la corrida de Rodríguez, que a lo Magic Johnson (o a lo Ronaldinho para buscar semejanza en el mismo deporte), puso la pelota sin mirar al primer palo de Peratta.



