El triunfo que consiguieron Eduardo Schwank y Horacio Zeballos en el dobles de tenis el último día de competencia le permitió a la Argentina superar por una medalla dorada a Venezuela y trepar al séptimo lugar del medallero. De esta manera, igualó la ubicación conseguida en los últimos Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003. Las estadísticas marcan que la delegación nacional finalizó con 59 preseas (11 oros, 15 platas y 33 bronces) quedando a tres oros de Colombia y a siete de Méjico, sexto y quinto, respectivamente. Esto demuestra que con las actuaciones que tuvieron muchos atletas nacionales, la posibilidad de escalar aún más alto estuvo bastante cerca. Pero el punto negativo no pasa por ahí.
En cuanto a las estadísticas, se vio un retroceso con respecto a Panamericanos anteriores. Desde Mar del Plata ´95, donde se consiguieron 40 medallas doradas, empezó a haber un descenso en las competencias siguientes. Winnipeg ´99 achicó el número a 25 y Santo Domingo a 16. Con el resultado de Río se mantuvo esta pendiente negativa en cuanto a lo estrictamente estadístico.
A pesar de esta situación que parece negativa, hay un aspecto positivo que es la increíble aparición de talentos que surgen en situación en donde la estructura deportiva no es la mejor. Competidores del atletismo, ciclismo, natación, remo, judo, entre otros, llegan a destacarse en sus disciplinas a nivel internacional cuando la ayuda que reciben para su preparación está lejos de ser la mejor, ya sea a nivel económico como a nivel organizativo y estructural; ya sea por responsabilidad de la Secretaría de Deportes como de sus respectivas federaciones nacionales. Por este motivo, no se puede decir que estos Juegos tienen un matiz negativo cuando deportistas como Francisco Nievas (Karate), Miguel Albarracín (Judo) o Gabriela Díaz (Bicicross) consiguen los títulos luego de tanto esfuerzo.
El lado negro de la historia se encuentra en la estructura que rodea a los deportistas. Porque hay varias federaciones que no destinan eficientemente los fondos que reciben del Estado. Porque muchas veces los dirigentes de las mismas operan negligentemente perjudicando a los protagonistas. Porque el presupuesto que se le destina a Deportes no es prioridad en las partidas de la Nación y son escasas para las necesidades del área. Porque, en muchos deportes, no se ve un plan de desarrollo para que no sólo aparezcan nuevos talentos que continúen con el legado, sino también, para que se tome al deporte como una forma de vida en una gran porción de la sociedad.
La exigencia por los resultados aparece porque el talento existe y genera insatisfacción el hecho de que esté opacado por cuestiones burocráticas. Hay que considerar que hubo una crisis económica en el 2001 que afectó al deporte. Con el tiempo, se comenzó a mejorar lentamente en el presupuesto y la estructura deportiva a través de la gestión de Claudio Morresi en la Secretaría. Sólo queda esperar que esos pequeños brotes tengan un próspero desarrollo y que, poco a poco, los deportistas puedan encontrar un respaldo para una placentera práctica de la actividad que lo apasiona.
Si todas estas vicisitudes hubieran podido superarse y quizás conseguir algunos oros que no eran tan esperados, la situación en el medallero sería otra. Hoy la Argentina suma 9 medallas doradas y si se hubieran dado estos resultados podríamos estar hablando de 15, que nos catapultarían al quinto lugar del medallero. 









Con fútbol y con historia. Con brillantez y sacrificio. Con la magia de un Riquelme que recuperó la alegría por estar en su casa. Con Russo que manejo los hilos de un equipo que acostumbro a su hinchas, a sus rivales y a todo el mundo que el Rey esta de regreso. Otra vez se llevó la Copa Libertadores de América. El Rey sigue siendo Boca. Y la historia, parece continuar…


Por todo lo escrito anteriormente y por lo conseguido en este último tiempo con su equipo y la selección, es considerado un Grande de la Historia. Ese hombre de tez bien blanca y con una sonrisa que compra hasta al peor villano, es, fue y será Historia. Pero de la Grande…
EL EQUIPO - La lista oficial está compuesta por:













Haedo, de 26 años y oriundo de Chascomús, es el ciclista de ruta más importante que tiene la Argentina. A fines de 2006, Haedo se incorporó a su actual equipo, con el que tiene un contrato hasta el epílogo de 2008, y así se convirtió en el primer argentino en participar en el UCI Pro-Tour. Durante la temporada pasada, representando al American Toyota-United, Jota resultó el argentino que más carreras ganó: diez festejos en los Estados Unidos. Con los colores de CSC, debutó en la Vuelta de California, en la cual ganó dos etapas y se quedó con la competencia por puntos; en el circuito UCI Continental también alcanzó una gran actuación en el Tour de Georgia (ganó la 7a y última etapa); y además obtuvo las victorias en la clásica Vuelta de Colonia, Alemania, y en la Colliers Classic, realizada, en la última semana, en la localidad de Aarhus, Dinamarca. 
Nunca había sucedido algo de tal magnitud, tampoco fue tan previsible desde el comienzo. Se sabía que Bolívar había formado un gran plantel lleno de experiencia pero a la vez con jóvenes con ganas de volver a ser los campeones. Al mismo tiempo, otros equipos como Rosario Sonder y Gigantes presentaban un buen futuro.

Luego de la patada que cambió la noche, y porque no la serie, el ánimo del partido fue otro. Vélez pregonaba buscar al juez para que emparejase la diferencia numérica, sin tener en consideración que como jugó, ese no era el problema. El Topo Gigio era la pieza que tenía que desmembrar la defensa impuesta para mantener la diferencia mínima. Y después de tanto buscar, Palermo tuvo su revancha con esos goles que sólo él puede hacer. Y cuando el 2-0 estaba casi sentenciado, otra vez el 10 puso el pase perfecto para la corrida de Rodríguez, que a lo Magic Johnson (o a lo Ronaldinho para buscar semejanza en el mismo deporte), puso la pelota sin mirar al primer palo de Peratta.






