
Para los que dicen que el santiagueño es tranquilo, tienen razón. Pero no por eso se los debe enfocar con ese único rótulo de presentación. Hay algo que comparten con el clima de su propia tierra. Mientras el sol evapora todo lo que toca, su sangre se calienta. Casi como un volcán a punto de estallar. Es la fiebre por el básquet que se vive en Santiago del Estero, una ciudad, históricamente, amante de este deporte. Y no se imaginan cuanto más después que Quimsa, potencial representante de la provincia, se consagró a nivel sudamericano. Quimsa en casa, fue el mejor. Y van por más.
A partir de un fluido apoyo económico del gobierno de Gerardo Zamora, acompañado por empresas privadas y una fuerte banca mediática, esta ciudad ya sabe lo que es sentir a pleno una disciplina. Estadios repletos, gente haciendo largas colas cada noche, ya sea por la Liga Nacional o esta vez por una competencia internacional, ha dejado perplejos a más de uno que piso suelo santiagueño. Sin dudas, cuando en la previa se hablaba del sideral presupuesto (cuatro millones de pesos) del equipo, se dudaba si tanto dinero podía hacer a la felicidad. Y hasta ahora, con el campeonato en la Copa Argentina y esta Liga Sudamericana, se pagó con creces.

Santiago explotó. La cancha en Independencia 660, fue testigo de la aparición de un equipo sólido, que pasó sobresaltos pero supo apoyarse en su público para confirmar su candidatura a todo lo que juega. Ganó invicto el torneo. Y también el cuadrangular final. En el primer partido, el equipo santiagueño venció fácil por 88-71 a Minas de Brasil. El goleador fusionado fue Julio Mázzaro con 19 tantos. El segundo fue el más parejo, ya después de igualar en 76, el suplementario lo tuvo como ganador a La Fusión vs. Sionista. Fue 86-82, con Mázzaro (16) importantísimo en los momentos decisivos. Pero para el cierre esperaban los Tigres de Sunchales. Libertad, con Rubén Wolkowyski, Pelussi y el áspero Moldú, quería celebrar en rodeo ajeno. ¿Y a no saben quien apareció? Se puso la capa y con el Nº 7 en la espalda llevó a Quimsa a lo más alto…
El jugador franquicia. ¿Román González? No, esa fue la gran contratación del invierno. El grandote llegó y se sumó porque sabía que había un súper equipo. Pero además, porque el líder tenía nombre y apellido. Julio Mázzaro, quien subió del TNA a la LNB con Quimsa, es el ídolo de la gente. Tranquilo como ellos, respira el aire santiagueño y con su tiro quemó las redes en el 87-77 que le valió el título. Con 23 de sus 29 puntos en la segunda mitad, los locales se recibieron como equipo: mentalidad ganadora, defensa intensa y cabeza fría para acertar en las situaciones clave.

La voz del más valioso. Como no podía ser de otra manera y desde Formosa porque la vorágine del calendario lo puede, Mázzaro habló con La Licuadora Deportiva sobre la emoción de levantar la 14º edición de la Sudamericana. Un ganador que hizo erupción en Santiago.
LIGA DE LAS AMÉRICAS - En Diciembre, al Orfeo cordobés

Así quedó minimizado el despropósito de la web de FIBA Américas, que había clasificado a Quimsa (aunque perdiera la final), pese a que Libertad había renunciado hace semanas a jugar su zona en el exterior, pero no a disputar la de Córdoba por la mayor cercanía.
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