No se dan tregua. Todos, salvo alguna mínima excepción, pueden provocar el asombro de conocidos y extraños. ¿Cómo es eso? La situación está planteada desde que el salto inicial dio apertura a esta nueva edición de la Liga Nacional. Los equipos, ciclotímicos, pueden ganar por goleada como perder por paliza. Sin excusas, dejar todo en la cancha, pero caer ante uno de los candidatos o, porque no, dar el batacazo del fin de semana. Así esta la Primera Fase de la LNB, donde ni los líderes de cada zona se salvan…

De matar a los correntinos a sufrir por los tiros de un americano. El campeón nos tiene acostumbrados a puntear la zona Norte desde la victoria en el Orfeo contra a Quimsa, en el juego inaugural. El viernes y en el Cerutti, el equipo de Rubén Magnano tenía un partido complicado en la previa: se iba a enfrentar a Regatas, que viene en franca levantada. Y justo en Corrientes, Atenas había mostrado porque se consagró en la 08/09. Un enorme trabajo defensivo (su copyright) había permitido sólo 53 puntos a los de Kammerichs. ¿Y ahora? Si aquella vez el triunfo fue sólo por cuatro de diferencia, esta vez fue paliza: 79-58 con el dominio de Kanté en el juego interno. Pero después del festejo Griego, el domingo apareció un viejo conocido. Uno que hasta hace poquito, luchó en su contra en la Finales a favor de Peñarol. ¿Quién es? David Jackson volvió a Córdoba con La Unión y dinamitó las redes con 33 puntos (tremenda efectividad) para el triunfazo histórico de los formoseños en casa del campeón. Un golpe que no fue tan duro como la séptima derrota que sumó Olímpico de La Banda (cayó en los dos juegos) y perder el clásico para Libertad: en Rafaela no pudo ante Unión de Sunchales y también cayó ante el verdugo de los grandes, Sionista. Igual, Quimsa se tomó revancha en Paraná.

Gran paridad. Enorme emoción. Buenas producciones y otras que no los fueron tanto. La liga de básquet busca las últimas fechas para cerrar esta etapa y que se venga el todos contra todos…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario